En una semana donde la noticia sanitaria más relevante ha sido posiblemente la de la operación de un feto de 16 semanas de una patología pulmonar te contamos cómo hacer felices a los MF, si los MF sirven para algo dentro del sistema sanitario, en qué fijarse (también) a la hora de elegir un curso, recomendaciones a embarazadas y otras muchas cosas.

¿Qué se cuece en sanidad?

  • Iniciamos la sección dando la bienvenida a nuestro reader al blog Medicina de Familia Tortuga. En «Haciendo felices a los médicos de familia» sus autores destacan una entrada del blog The Yale Journal for Humanities in Medicine. Dar prestigio a la MFyC, orgullo, comunicación con los pacientes, autogestión, médico personal…, muy agradable su lectura.
  • En Medicina, Historia y Sociedad nos hablan de una serie de carteles de hace 60 años con recomendaciones sanitarias aun vigentes (y poco cumplidas, algo desalentador). Si le quieres dar a tu sala de espera un estilo vintage puedes imprimirlas. Leer en «Viñetas de un cartel sobre consejos de Higiene».
  • En Annals of Family Medicine (Publicación de la Academia Americana de Médicos de Familia) concluyen que «las facultades han de hacer un mejor trabajo para sacar al mercado médicos de familia». El 30% de los médicos estadounidenses son médicos de familia (con una horquilla entre estados del 50-20%), pero en los últimos 10 años el número de electores de MF ha ido descendiendo, con un muy ligero repunte desde 2008. Interesante artículo donde describe las causas y las características demográficas de las escuelas relacionadas con esos porcentajes.
  • Salvador Casado pregunta si «¿Mejora la salud disponer de más médicos de familia?» Es un artículo de Macinko, Shi y la desaparecida Starfield que hacen una revisión bibliográfica sobre el número de médicos de familia y los resultados en salud en EEUU de 1985 a 2005. Concluyen que sí, que mejora la salud de la población, menores costes y mejores grados de satisfacción. ¿HAY QUE DECIRLO EN MAYÚSCULAS?

¿Qué se cuece en docencia?

El vídeo de hoy no va de medicina, pero va de medicina. Fernando Casado habla de por qué financiar fármacos que cuestan más de 100 veces aquellos sobre los que no han demostrado ventaja, y en «La historia del agua embotellada» lo compara precisamente con esto.