Estos días se ha hablado de las listas de pacientes de los que las gerencias sugieren revisar los tratamientos, la libertad de prescripción, condiciones para la deprescripción, la influencia de terceros interesados, etc. También hemos aprendido sobre la oftalmoscopia, el manejo del vértigo o la prevención del suicidio.

¿Qué se cuece en sanidad?

  • En Medicina en la cabecera, Raúl Calvo relata el convencimiento de un médico ficticio sobre su independencia, su libertad de prescripción, su creencia de actuar en pro de sus pacientes, su indignación porque la gerencia le pida que revise la prescripción de estos, etc. Aunque la disertación se produzca delante de una opípara comida y no sea él quien pague la cuenta.
  • Ángel López, en Médico Rural, habla de las indicaciones gerenciales para retirar medicamentos y expone sus principios para una prescripción y deprescripción prudente, aportando documentos de interés para el uso racional de los medicamentos.
  •  Un caso desgraciadamente frecuente en las consultas: la receta urgente, esa prescripción que no se ha hecho donde debía hacerse y, lo peor, a sabiendas de ello. Rafa Bravo traduce en Primum non nocere la entrada publicada en Diaris de trinxera. En ella se aborda la actitud del médico hospitalario, la del servicio de atención al paciente, la del médico de familia y la del propio paciente.
  • Del blog del Grup del Medicament destaca esta semana una noticia sobre una desconcertante recomendación publicada en la guía NICE.
  • Aunque lo parezca, lo que nos cuenta Juan Simó en Salud, dinero y Atención Primaria no es humor, sino la realidad: se crean unidades de síndrome posvacacional (hospitalarias, claro) y de endometriosis. «Unidades de…», microespacios que absorben recursos de otros servicios y que podrían abordarse en consultas más generales.

¿Qué se cuece en investigación y formación?